Marcas de un hombre Unido al Espíritu Santo



Uno de los sueños más orados y deseados en la vida cristiana, es ser tan lleno del Espíritu, que las señales nos sigan y seamos de impacto para cambiar el mundo que nos rodea.
Qué buena oración, que buen sueño, que buena meta.
Pero luego de orarlo, soñarlo o desearlo, caemos en la cuenta del trabajo que debemos realizar para llegar a cumplir este sueño, que no es un sueño personal, sino el de Dios.
Jesucristo dijo: “toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra, por tanto vayan.”
El Señor nos encomendó una tarea, pero no esperando que la hiciéramos por nuestras propias fuerzas, sino en el Poder de su Espíritu.
Al querer cumplir este sueño de Dios nos podemos preguntar: ¿Cuáles son las marcas de un hombre que esta Unido a su Espíritu?
Veamos esto en la persona de Felipe, un discípulo que lleno del Espíritu Santo, fue impulsado y desarrollado en el momento justo.
Hechos 8: 29- 39
a. Unido al Espíritu obedeció a la guía.
Su obediencia inmediata a la orden del Espíritu, nos demuestra su comunión con Dios.
Comunión proviene de una composición de dos palabras, que significan, tener algo en común.
Que puede tener un hombre en común con Jesucristo. El Espíritu. Jesucristo soplo sobre sus discípulos de su Espíritu, les dijo que esperaran la promesa hasta que viniera.
En ningún momento de su ministerio terrenal, encontramos a un Jesús haciendo algo por si mismo, sino que él mismo declara que todo lo que hace es lo que el Padre dice que haga, que él no hace nada de si mismo.
Encontramos a Jesús orando en todo tiempo, antes de un milagro, antes de predicar, antes de cualquier cosa, unido Jesús al Espíritu Santo desarrollaba la comunión con el Padre, y esta es la común unión, lo que tenemos en común con Jesús hoy cada uno de nosotros.
b. Unido al Espíritu al obedecer lo hizo de prisa.
Este aspecto de Felipe nos muestra como en la intima comunión con Dios, él había aprendido a conocer la voz del Espíritu de tal manera que cuando le hablaba, obedecía rápidamente.
Uno de los paradigmas de nuestro tiempo es la falta conocimiento del Dios que adoramos. Suelo preguntar en diferentes lugares, e iglesias: cuantos oran diariamente. Este grupo suele ser un 40 por ciento del grupo. Ahora cuando pregunto cuantos leen diariamente su Biblia, este porcentaje baja entre un 10 a un 15 por ciento. A lo que le pregunto: ¿Cómo pueden cantar u orar a un Dios que no conocen?
Dentro de este paradigma de nuestros tiempos se desarrolla otro, que es la necesidad constante de tener confirmación de todo lo que Dios nos pide. Obviamente que este principio no esta mal en si mismo, pues el proverbio dice que en la multitud de consejo se encuentra la sabiduría.
El punto es cuando se necesita de confirmación pues no se conoce la voz de Dios, entonces resulta confuso saber si debo o no responder.
Felipe era un hombre que conocía la voz de Dios y obedeció rápidamente.
c. Unido al Espíritu se dispuso a guiar a otro.
Otra de las marcas de un hombre unido al Espíritu de Dios, es su disposición, su amor de servicio.
Servicio no sólo implica que puedo hacer por otro en lo físico, sino la disposición personal a guiar a otro en lo físico y en lo espiritual. De alguna manera hacerlo recorrer un camino de bendición que ya hemos alcanzado.
Felipe no solo fue hasta el carro del eunuco, sino que pregunto si entendía lo que leía, y lo llevo a comprender acerca de quien era la profecía.
d. Unido al Espíritu se tiene una comprensión del tiempo en que se vive.
Jesús dijo que los hombres de su época podían discernir si llovería o no, pero no podían discernir el tiempo de Dios y por eso no lo reconocían.
Que increíble que Felipe lleno del Espíritu Santo, pudo discernir el tiempo para él, pues reconoció la voz de Dios, se dispuso, y obedeció rápidamente. Pero además entendió que el tiempo de Dios era para el eunuco.
Muchas veces cuando predicamos y llevamos las buenas nuevas tenemos resultados. Ahora pensemos como serían estos si ya supiéramos que el tiempo de esa persona, o pueblo o nación llego para escuchar la palabra y que sea cosechada la ganancia de Almas.
Cuando este lleno del Espíritu Santo entiendes que los campos están blancos, que ya están listos, eso es lo que entendió Felipe.
Pues luego que predico al eunuco el Espíritu lo arrebato y llevo a otro lugar donde continuó la tarea, entendiendo también el momento de Dios para otros.
Al responder cuales son las marcas de un hombre un hombre que está unido al Espíritu, creo profundamente que tenemos las herramientas para trabajar en nuestro hombre interior y desarrollar
- La común unión.
- La obediencia basada en conocer la voz de Dios.
- El guiar a otros de acuerdo a lo que hemos visto y oído.
- Ser un entendedor de los tiempos.



Francisco Navarro

Coordinador Ministerial